Hemos tenido pildoras procedentes de "La Resistencia" de Ernesto Sabato, de "Carta a Meneceo" y "Maximas capitales" de Epicuro y de "El Circulo de los Mentirosos" de Jean-Claude Carriere .....Nos sirven para empezar a la hora .... en punto ..... una practica que solo me resulta imposible cumplir en mi clase de las 18:30 y siempre llego tres o cuatro minutos tarde, debido a que tengo tambien clase a las 17:00 que termina hora y media mas tarde, y como estamos a principio de curso, siempre hay consultas que alargan la clase.
Las pildoras no solo sirven para premiar la puntualidad y asistencia, sino que sugieren diversidad y complementariedad ... en la formacion de nuestras personas .... inquietudes para reforzar o para curiosear o para imitar.
Un blog para ver lo que todos estamos aprendiendo, imitar, verificar, buscar, transmitir, comunicar, difundir.
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jueves, 14 de octubre de 2010
Pildoras
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miércoles, 13 de octubre de 2010
Divagaciones sobre el sistema de trabajo
Divagaciones sobre el sistema de trabajo.
El jardinero fiel puede ser considerada una película de denuncia más, como cualquier otra, entretenida sí pero no trascendental. Unos buenos actores, Rachel Weisz de notable/sobresaliente, buena fotografía, polémico argumento, grandes multinacionales farmacéuticas, con sus marcas de pastillas de colores en Kenia, obligando a la población a ser conejillos de indias para ahorrarse millones de dólares( la frase millones de dólares siempre es recurrente, aparece alrededor de 4 veces en la película, millones de dólares por aquí, millones de dólares por allá, interesante, pero eso es otra historia...) con el consentimiento de gobiernos occidentales, Inglaterra en este caso, que obtienen "millones de dólares" en calidad de sobornos por su consentimiento y silencio y, bueno, podía quedarse en eso, en una buena película para un domingo lluvioso.
Pero, en este caso, lo que me ha llamado la atención es el papel de Tessa en la vida del "jardinero". El hombre pasa los días cuidando sus plantitas, sus semillas de Capuchina, soñando con un mundo sin malas hierbas, es diplomático y no se entera de la misa la media, Babia es su residencia y, de pronto, aparece ella con sus investigaciones y revoluciones y le abre al mundo (No se sabe si era mejor que se hubiese quedado cultivando gladiolos...) Destruye su mundillo tranquilo, rutinario, de personajillo gris en el que está inmerso y le da otra dimensión. De hecho, a partir de la mitad de la película, se ve otro personaje, más dinámico, con carácter y no el tontín de las Capuchinas, con todo mi respeto a las semillas, por supuesto.
Es lo que necesitamos, por lo menos yo, iniciativas que nos despierten, que nos desmomifiquen, que nos saquen de las rutinitas diarias de comer, dormir, ir a la universidad, escuchar monsergas, que nos impacten incluso que nos lleguen a molestar, pero que nos hagan movernos, avanzar...
Esto significa para mi( muy muy metafóricamente) hacer un blog, un trabajo serio en equipo, en definitiva, seguir el sistema de trabajo de la asignatura, una cruz, al menos al principio, pero que servirá para salir del letargo.
Publicado por Campos de Castilla
Primeros dias de clase
Primer día de clase (28 de septiembre)
¡Qué irónica es a veces la vida! Comenzar una asignatura como Sistema Económico Mundial solo unas horas antes de la convocatoria de huelga general contra los planes económicos del gobierno español.....
Tras un largo día de presentaciones y reencuentros, llegamos al aula del profesor Roberto Carballo a última hora de la tarde. Había escuchado por ahí que el profesor Carballo lleva a cabo un método de enseñanza muy distinto al de la inmensa mayoría de los profesores de la Facultad. Pues tras la primera sesión de clase, y a pesar de no habernos expuesto su método del todo, puedo decir que es verdad.
La clase giró en torno a dos ejes principales: el trabajo en grupo y la elaboración del presente blog. Desde el primer momento el profesor hizo una sorprendente observación. Supo quiénes nos conocíamos de antes o no según cómo estábamos sentados. ¡Qué bueno! A continuación nos mezcló y nos dividió en grupos para trabajar en equipo. El tema de trabajo fue "¿Dónde estamos? Reflexiones sobre nuestra vida educativa". En la próxima entrada expondré dichas reflexiones.
Realmente ha sido una buena manera de empezar el curso. Ha servido principalmente para romper el hielo y empezar a conocernos todos y todas desde el principio. Espero que la clase siga por esta senda tan interesante.
Tras un largo día de presentaciones y reencuentros, llegamos al aula del profesor Roberto Carballo a última hora de la tarde. Había escuchado por ahí que el profesor Carballo lleva a cabo un método de enseñanza muy distinto al de la inmensa mayoría de los profesores de la Facultad. Pues tras la primera sesión de clase, y a pesar de no habernos expuesto su método del todo, puedo decir que es verdad.
La clase giró en torno a dos ejes principales: el trabajo en grupo y la elaboración del presente blog. Desde el primer momento el profesor hizo una sorprendente observación. Supo quiénes nos conocíamos de antes o no según cómo estábamos sentados. ¡Qué bueno! A continuación nos mezcló y nos dividió en grupos para trabajar en equipo. El tema de trabajo fue "¿Dónde estamos? Reflexiones sobre nuestra vida educativa". En la próxima entrada expondré dichas reflexiones.
Realmente ha sido una buena manera de empezar el curso. Ha servido principalmente para romper el hielo y empezar a conocernos todos y todas desde el principio. Espero que la clase siga por esta senda tan interesante.
"¿Dónde estamos? Reflexiones sobre nuestra vida educativa"
Como ya comenté en la anterior entrada, la primera actividad que hemos hecho en clase ha sido reflexionar en grupo sobre nuestra trayectoria a lo largo de los años de nuestra vida educativa. La pregunta "¿Dónde estamos?" nos ha servido para identificar los mejores y peores momentos que hemos ido disfrutando/padeciendo en el colegio, en el instituto, en la universidad... A continuación pudimos enumerar una serie de mejoras que introduciríamos para elevar el nivel del sistema educativo del país.
Las opiniones de la mayoría de los compañeros de clase fue bastante similar, solo diferenciada por algunos pequeños (que no menos importantes) matices.
En primer lugar, todos coincidimos en señalar los elementos negativos que caracterizan nuestro sistema educativo. Las disputas en la arena política han invadido también el "debate" sobre la educación. Por ello, carecemos de un sistema verdaderamente integral. Las continuas reformas y parches imposibilitan la coherencia del sistema educativo en todas sus etapas.
Además de carecer de un marco que pueda favorecer un buen proceso de aprendizaje, es necesario señalar algunos vicios más. En general no se suele valorar en demasía el esfuerzo personal de los alumnos. Haciendo un paralelismo deportivo, nuestro sistema educativo es muy "resultadista". Tampoco se ha favorecido nada la participación real de los alumnos.
Todos estos factores se suelen traducir en una falta de motivación muy grande de los alumnos, y ésta se convierte en el fracaso.
En cuanto a los elementos positivos, todos creemos vital la construcción de una identidad propia y el autodesarrollo personal dentro de la colectividad. Sin embargo, a pesar de ser positivo, contiene algunas contradicciones. Muchos de los males que padecemos vienen del tipo de valores que se inculcan desde pequeños en la escuela. No se fomenta el compañerismo, lo colectivo, sino la competitividad y el elitismo por encima de todo. Es interesante ver como se han ido asentando ciertas ideas preconcebidas muy elitistas en el subconsciente colectivo. ¿Quién no ha oído nunca decir que los ciclos de Formación Profesional son para tontos o fracasados que no pueden hacer otra cosa?
Por último, hablamos de las posibles mejoras que se podrían implementar en el sistema educativo. En cierto modo ya se han ido apuntando a lo largo de toda la entrada. Se podría resumir muy brevemente así:
Nuestro país necesita un sistema educativo integral, global, que de coherencia interna a todas sus etapas. Tiene que fomentar el desarrollo personal y el colectivo, basados en valores de respeto, solidaridad, compañerismo. Los profesores han de ejercer un rol diferente al habitual. Han de fomentar el desarrollo de los alumnos, su participación y motivación.
Las opiniones de la mayoría de los compañeros de clase fue bastante similar, solo diferenciada por algunos pequeños (que no menos importantes) matices.
En primer lugar, todos coincidimos en señalar los elementos negativos que caracterizan nuestro sistema educativo. Las disputas en la arena política han invadido también el "debate" sobre la educación. Por ello, carecemos de un sistema verdaderamente integral. Las continuas reformas y parches imposibilitan la coherencia del sistema educativo en todas sus etapas.
Además de carecer de un marco que pueda favorecer un buen proceso de aprendizaje, es necesario señalar algunos vicios más. En general no se suele valorar en demasía el esfuerzo personal de los alumnos. Haciendo un paralelismo deportivo, nuestro sistema educativo es muy "resultadista". Tampoco se ha favorecido nada la participación real de los alumnos.
Todos estos factores se suelen traducir en una falta de motivación muy grande de los alumnos, y ésta se convierte en el fracaso.
En cuanto a los elementos positivos, todos creemos vital la construcción de una identidad propia y el autodesarrollo personal dentro de la colectividad. Sin embargo, a pesar de ser positivo, contiene algunas contradicciones. Muchos de los males que padecemos vienen del tipo de valores que se inculcan desde pequeños en la escuela. No se fomenta el compañerismo, lo colectivo, sino la competitividad y el elitismo por encima de todo. Es interesante ver como se han ido asentando ciertas ideas preconcebidas muy elitistas en el subconsciente colectivo. ¿Quién no ha oído nunca decir que los ciclos de Formación Profesional son para tontos o fracasados que no pueden hacer otra cosa?
Por último, hablamos de las posibles mejoras que se podrían implementar en el sistema educativo. En cierto modo ya se han ido apuntando a lo largo de toda la entrada. Se podría resumir muy brevemente así:
Nuestro país necesita un sistema educativo integral, global, que de coherencia interna a todas sus etapas. Tiene que fomentar el desarrollo personal y el colectivo, basados en valores de respeto, solidaridad, compañerismo. Los profesores han de ejercer un rol diferente al habitual. Han de fomentar el desarrollo de los alumnos, su participación y motivación.
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Aprender de una manera diferente
Alumno/a de 4º curso de ciencias politicas. Tiene que cursar la asignatura de Sistema economico mundial. Decide que lo mejor es cogerse a Roberto Carballo y la hora le viene bien. A las 18:30 te diriges hacia tu aula, la 157 y te encuentras que no hay sitio para sentarse. No pasa nada te sientas en el suelo. Te preparas para un coñazo de clase a última hora de nada más ni nada menos que de la envergadura de Sistema economico mundial, pero a la vez piensas ¿Por qué aprender yo un sistema que ahora mismo no vale para nada?. Te mentalizas que vas a tener nuevos amigos. El Poder de Paridad de Compra (PPP), Producto Interior Bruto (PIB), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y economias emergentes, pero todo eso desaparece de tu cabeza cuando ves que tu profesor esta leyendo un fragmento de de Sabato que después comenta con sus alumnos. Aqui no acaba todo. Te acabas de enterar que no vas a coger apuntes y dices BIEN. Nos metemos en materia y comentamos noticias. Todas ellas muy diferentes.
Al final de la clase nos dice el profesor que tenemos que hacer un blog y publicar en él lo que queramos y creamos conveniente, y tener asi una memoria del curso. No se si se aprendera o no, lo que se esque como alumna estoy aburrida de hacer siempre lo mismo y gracias a tener que hacer un blog explicando lo que yo quiera, como yo quiera y cuando yo quiera y todo ello en conexcion con los blogs de mis compañeros, la asignatura te parece cuanto menos un poco más interesante.
Publicado por Lydia Lucas
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Reflexiones sobre lo positivo y lo negativo
La facultad: reflexiones sobre lo positivo y lo negativo.
El tema de la facultad nos podría llevar litros y litros de tinta, asique intentaré ser breve y resumirlo todo lo máximo posible.
Para empezar, habría que señalar que las cosas positivas en la facultad, según mi punto de vista, superan con creces a los aspectos negativos, ya que si no fuera así, hace tiempo que ya hubiese dejado de asistir.
Como aspectos positivos podría señalar el ambiente que hay dentro de la facultad, un ambiente distinto al de otras facultades y que te hace sentir cómodo. Los compañeros es otro punto a tener en cuenta; desde el principio se crean lazos de amistad con compañeros y compañeras, pero lo mejor, es que nunca dejas de conocer gente nueva.
Por otro lado, algunos profesores/as, y digo algunos porque lamentablemente no son todos, aunque esto ocurrirá en todas las universidades; te hacen sentir bien en sus clases, aprendes, y no solo adquieres conocimientos de la materia que se imparte, sino que también aprendes cosas de la vida en general.
En el lado contrario estarían los aspectos negativos de la facultad, como pueden ser el sistema educativo actual, que en vez de ENSEÑAR a los alumnos, pretende convertirlos en máquinas sin cerebro programadas para apretar cuatro tuercas. A ellos se suman los profesores del lado opuesto a los que cite anteriormente, esos profesores que tan solo van a clase para cobrar su sueldo, que el ir cada día a clase supone un grandísimo esfuerzo y que se limitan a escupir lo que pone en los libros. Creo que un/a profesor/a debe ser una persona diferente al resto, que se preocupe por sus alumnos, que se esfuerce porque éstos aprendan y que no duerman si algo no funciona en sus clases. Pero esto parece que está fuera del alcance de muchos de los profesores, no solo de esta facultad, sino de prácticamente todas.
Otros aspectos negativos de menor importancia, aunque no por eso hay que dejarlos en el olvido, son la ausencia de calefación que hemos tenido durante más de un año, las pésimas condiciones de algunas de las aulas, los precios de las fotocopias que hemos de adquirir OBLIGATORIAMENTE para seguir un gran número de asignaturas y, en general, la falta de interés de algunas personas a la hora de ayudarte cuando tienes un problema; aunque me siento obligado a añadir que también hay personas que si que se preocupan e intentan ayudarte.
¿Y cómo lo podríamos mejorar?
No tengo la fórmula secreta para solventar todos estos problemas pero creo que con un poco de esfuerzo por parte de todos, si que podríamos mejorar la enseñanza en general y la facultad en particular.
Supongo que en temas como el Plan Bolonia ya no hay nada que pueda decir, ya que actualmente está implantado y nada se puede hacer. Lamentablemente, la única voz que cuenta en la sala es la de los cuatro de arriba, y poco podemos decir los estudiantes, aunque seamos siempre los mayores afectados.
El tema de los precios de algunos servicios tiene fácil solución, pero claro, como dicen siempre en la facultad, no hay dinero; y si no hay, no se puede sacar de la nada.
En lo referente a los "profesores" del apartado negativo, supongo que es más una cuestión de costumbres, y que lo que hace falta es que cambien la mentalidad que tienen, de que como son funcionarios y tienen el sueldo asegurado de por vida, por qué van a esforzarse puediendo vaguear todo lo que quieran y más.
Lo gracioso es que normalmente son ese tipo de profesores los que luego más exigen a sus alumnos.
Para empezar, habría que señalar que las cosas positivas en la facultad, según mi punto de vista, superan con creces a los aspectos negativos, ya que si no fuera así, hace tiempo que ya hubiese dejado de asistir.
Como aspectos positivos podría señalar el ambiente que hay dentro de la facultad, un ambiente distinto al de otras facultades y que te hace sentir cómodo. Los compañeros es otro punto a tener en cuenta; desde el principio se crean lazos de amistad con compañeros y compañeras, pero lo mejor, es que nunca dejas de conocer gente nueva.
Por otro lado, algunos profesores/as, y digo algunos porque lamentablemente no son todos, aunque esto ocurrirá en todas las universidades; te hacen sentir bien en sus clases, aprendes, y no solo adquieres conocimientos de la materia que se imparte, sino que también aprendes cosas de la vida en general.
En el lado contrario estarían los aspectos negativos de la facultad, como pueden ser el sistema educativo actual, que en vez de ENSEÑAR a los alumnos, pretende convertirlos en máquinas sin cerebro programadas para apretar cuatro tuercas. A ellos se suman los profesores del lado opuesto a los que cite anteriormente, esos profesores que tan solo van a clase para cobrar su sueldo, que el ir cada día a clase supone un grandísimo esfuerzo y que se limitan a escupir lo que pone en los libros. Creo que un/a profesor/a debe ser una persona diferente al resto, que se preocupe por sus alumnos, que se esfuerce porque éstos aprendan y que no duerman si algo no funciona en sus clases. Pero esto parece que está fuera del alcance de muchos de los profesores, no solo de esta facultad, sino de prácticamente todas.
Otros aspectos negativos de menor importancia, aunque no por eso hay que dejarlos en el olvido, son la ausencia de calefación que hemos tenido durante más de un año, las pésimas condiciones de algunas de las aulas, los precios de las fotocopias que hemos de adquirir OBLIGATORIAMENTE para seguir un gran número de asignaturas y, en general, la falta de interés de algunas personas a la hora de ayudarte cuando tienes un problema; aunque me siento obligado a añadir que también hay personas que si que se preocupan e intentan ayudarte.
¿Y cómo lo podríamos mejorar?
No tengo la fórmula secreta para solventar todos estos problemas pero creo que con un poco de esfuerzo por parte de todos, si que podríamos mejorar la enseñanza en general y la facultad en particular.
Supongo que en temas como el Plan Bolonia ya no hay nada que pueda decir, ya que actualmente está implantado y nada se puede hacer. Lamentablemente, la única voz que cuenta en la sala es la de los cuatro de arriba, y poco podemos decir los estudiantes, aunque seamos siempre los mayores afectados.
El tema de los precios de algunos servicios tiene fácil solución, pero claro, como dicen siempre en la facultad, no hay dinero; y si no hay, no se puede sacar de la nada.
En lo referente a los "profesores" del apartado negativo, supongo que es más una cuestión de costumbres, y que lo que hace falta es que cambien la mentalidad que tienen, de que como son funcionarios y tienen el sueldo asegurado de por vida, por qué van a esforzarse puediendo vaguear todo lo que quieran y más.
Lo gracioso es que normalmente son ese tipo de profesores los que luego más exigen a sus alumnos.
Publicado por fizquierdosem
Luces y sombras
Prólogo: Luces y sombras de mi paso por la Universidad
En primer lugar he de decir que yo jamás hubiera creado un blog por voluntad propia, así en plan espontáneo. Sé que el resto de mi generación trasladó su vida social a Internet hace tiempo, pero yo en ese momento debía de estar a otras cosas. Es que en realidad… soy de otra época (mentira, pero justifica la decoración del blog). Esto lo hago porque lo pide el profesor. Bueno, no sé si lo pide o lo sugiere pero el fondo es el mismo. Que iniciativa propia… pues no es. Pero tampoco me voy a poner ahora quisquillosa, que lo mismo esto me abre los ojos y empiezo a ver las posibilidades de Internet. Por otra parte, supongo que esa es la intención.
En fin, que la primera entrada va a resumir lo bueno y lo malo que yo he encontrado en los tres años que llevo en la Universidad. Y en dos facultades diferentes. Resulta que yo no creo en el sistema educativo, por experiencia y también por motivos ideológicos. Y las personas que de verdad se creen lo que se dice de él suelen darme mucho miedo.
Desde mi punto de vista se aplicaría la siguiente máxima: “¿Tener un piano te hace pianista? No. Pues tener un título no te hace… bueno, no te hace nada”. Todos se echan las manos a la cabeza porque la gente no sale formada de la Universidad, y demás. Si nos ponemos estrictos, tener una carrera es sinónimo de haber aprobado unos exámenes y/o trabajos. Y eso no implica necesariamente haber adquirido un conocimiento profundo de tu especialidad. Lo que quiero decir es que me parece muy ingenuo pensar que en ocho meses (como mucho) de… Estructura Social Contemporánea, o de cualquier otra materia, puedas salir de clase hablando con el aplomo de… qué sé yo, Erik Ollin Wright, por ejemplo.
Yo lo único que espero del sistema universitario es encontrar buenos o relativamente buenos profesores que me proporcionen alguna de estas tres cosas: 1.Líneas básicas de pensamiento. 2. Una buena bibliografía. 3. Herramientas para comprender. Lo demás es cosa mía o nuestra, y creo que esa es una de las principales diferencias entre las carreras de letras y las de ciencias (aunque puede que esté equivocada).
Y en ocasiones he encontrado estas tres cosas, lo que me ha hecho sentir muy satisfecha y agradecida: A la profesora que me enseñó a comprender un libro, al que me enseñó a exponer un argumento, a la que me enseñó a escribir un artículo, al que me enseñó a despedazar y comprender un texto, a los compañeros con los que he debatido y discutido también… Retrospectivamente, ahora me siento más capaz que hace tres años, en muchos sentidos.
Ahora que también me encontrado cada personaje que… para echarles de comer aparte (o como dice un amigo mío, para NO echarles de comer). Tuve una profesora que llegaba, ponía diapositivas y después… francamente, ni me acuerdo. Era tan monótona que desconectaba. Tedioso. Aburrido. Que si dijeras “Bueno… vaya tostón. Me voy a otro lado” pues todavía tendría un pase. Pero no. Ahí tenías que aguantar tu hora y media de diapositivas para firmar el papelito y que no te suspendiera por la asistencia. Vamos a ver, eso es una estafa clarísima. Obligas a la gente a ir a clase para poder despreocuparte de hacer sesiones interesantes y poder matar a las ovejas de aburrimiento.
Ya no somos niños, somos adultos. Que en ocasiones, pues no lo parece. Si ya lo sé… Pero lo somos. Y a mí, particularmente, que me persigan con la hoja de asistencias o con los trabajos semanales no me motiva lo más mínimo. De hecho, a veces tengo pesadillas con eso. Me motiva salir de clase y tener la sensación de haber comprendido algo nuevo.
A ver, que los estudiantes tampoco nos libramos. Que también tenemos cada cosa que… Recuerdo que en mi primer año una chica me preguntó si Lenin era comunista o anticomunista. Así, sin doble sentido ni nada. El año pasado había una pintada en el pasillo del sótano que decía “El profesor bosteza y tú lo apuntas y preguntas si entra para examen”. Y tenía mucha razón. Que pensamos que sentándonos en clase las horas correspondientes, como si fuéramos figuritas, el conocimiento nos va a venir por ciencia infusa. Y si no viene… pues tampoco nos importa, para qué engañarnos.
¿Qué haría yo para solucionarlo? Está la solución obvia: acabar con el sistema que ha convertido la Universidad en una fábrica de precarios en serie (y de psicópatas competitivos, que también los hay). Pero veo que mi idea tiene relativamente pocos partidarios… una lástima. Como veo que mi idea por el momento no va a materializarse, estaría bien empezar por sacar a la Universidad de la miseria. Deprime, y a la vez da mucha risa, que un profesor te diga que no dan el programa en papel porque no hay dinero para fotocopias. Y estar en un acto, que se raje el techo y empiece a caer agua, ya es una cosa fuera de serie.
Y luego… pues estamos los profesores y los estudiantes, sin más. Que lo mismo si hacemos un esfuerzo por no caer en las dinámicas francamente mediocres que se nos presentan constantemente, dejamos esto un poco más arreglado de lo que estaba cuando entramos. Y si para eso hace falta crear un blog… pues qué remedio.
Publicado por Rebeca
Me rio de los nervios
Me rio de los nervios
Una de las características principales y que destacan la carrera de Sociología sobre otras, es la capacidad de autoanálisis,critica y variedad de pensamientos que te da. Por eso cuando el sistema educativo implantó el Plan de Bolonia me reí de los nervios. Es excluyente una forma de pensar tan crítica y variada con un sistema tan estricto que no permite el conocimiento extra.
El problema no está en cambiar de Plan, el problema esta en la docencia, está en la dinámica propia de las clases, grupos de trabajo, asignaturas... sin llegar a desvirtuar la figura del profesor, es necesario que haya profesores y alumnos que sepan transmitir uno de los valores esenciales de la educación: EL APRENDIZAJE.
Y para est tenemos herramientas como son los mismos compañeros, el trabajo en grupo, los proyectos de investigación...al fin y al cabo son objetivos que se cumplen en el mundo laboral, donde se tiene que empezar desde cero porque nuestro sistema educativo no comprende las verdaderas necesidades que tenemos los que, como yo, se ríen de los nervios.
El problema no está en cambiar de Plan, el problema esta en la docencia, está en la dinámica propia de las clases, grupos de trabajo, asignaturas... sin llegar a desvirtuar la figura del profesor, es necesario que haya profesores y alumnos que sepan transmitir uno de los valores esenciales de la educación: EL APRENDIZAJE.
Y para est tenemos herramientas como son los mismos compañeros, el trabajo en grupo, los proyectos de investigación...al fin y al cabo son objetivos que se cumplen en el mundo laboral, donde se tiene que empezar desde cero porque nuestro sistema educativo no comprende las verdaderas necesidades que tenemos los que, como yo, se ríen de los nervios.
Publicado por Jorge Galan Sole
Aspectos positivos y negativos
¿Qué cosas positivas tiene la universidad?
Esta pregunta fue la propuesta como primer ejercicio en la clase inaugural de la asignatura. Lo sorprendente no fue la pregunta, sino nuestra reacción. Nos miramos sorprendidos los unos a los otros (éramos tan sólo cuatro alumnos) no por la pregunta, sino porque no sabíamos qué responder. La explicación que nos dio el profesor fue bastante ilustrativa: nos cuesta trabajo hablar de las cosas buenas, pero nos resulta bastante fácil hablar de las cosas malas. Y así sucedió.
En mi opinión, lo positivo que trae la universidad es el contacto con gente. Gente que comparte el mismo camino y que busca idéntico objetivo al que tiene uno mismo. Pienso que este contacto es positivo porque me permite darme cuenta de que no soy un caso único y que hay otros como yo. Es decir, me siento identificado (del latín ídem, que significa “lo mismo”) con mis compañeros y a estas alturas ya sabemos que el sentimiento de comunidad reconforta.
Como señalaba al principio, aspectos negativos hay infinitos, dependiendo del ámbito al que nos refiramos (sistema educativo como tal, infraestructuras, contenidos, etc). Un primer aspecto negativo que veo es relativo al sistema educativo en general. Las clases parecen, literalmente, misas: acudes al aula, escuchas el sermón y luego tratas de reproducirlo lo más fielmente posible en un papel a final de curso. Ideal sería un modelo más parecido al que propone Ivan Illich, donde cada cuál se forma cuando quiere, como quiere y sobre lo que quiere. Aunque como eso sería más bien utópico, no estaría mal un mayor grado de flexibilidad en el sistema educativo, máxime cuando hemos alcanzado un punto tal en el que la educación ya no se reduce a un único periodo concreto sino que se extiende a lo largo de toda la vida.
Otro aspecto negativo, que es derivado de esta idea de extender la educación a lo largo de toda la vida, y comprende a mi circunstancia personal es que debo compaginar estudios y trabajo. No le recomiendo a nadie que lo haga: cuando estás en el trabajo, estás con la mente puesta en las tareas de la universidad y viceversa. Es por ello que según se encuentra el sistema educativo en la actualidad resulta bastante duro realizar ambas tareas de forma simultánea.
Por último, debería hablar de las cosas a mejorar de la universidad, pero es evidente que señalando aspectos negativos, éstos son candidatos ideales para una posible mejora. Quizá, añadiría aumentar el número de becas, o proporcionar una especie de beca-sueldo (no de las que se devuelve, sino a modo de compensación por dejar hueco libre en el mercado laboral con el fin de revalorizarme como capital humano) para aquellos que estudiamos, pero que tenemos cargas familiares.
Y, bueno, hasta aquí una primera entrada del blog. Espero que pronto haya muchas más.
Esta pregunta fue la propuesta como primer ejercicio en la clase inaugural de la asignatura. Lo sorprendente no fue la pregunta, sino nuestra reacción. Nos miramos sorprendidos los unos a los otros (éramos tan sólo cuatro alumnos) no por la pregunta, sino porque no sabíamos qué responder. La explicación que nos dio el profesor fue bastante ilustrativa: nos cuesta trabajo hablar de las cosas buenas, pero nos resulta bastante fácil hablar de las cosas malas. Y así sucedió.
En mi opinión, lo positivo que trae la universidad es el contacto con gente. Gente que comparte el mismo camino y que busca idéntico objetivo al que tiene uno mismo. Pienso que este contacto es positivo porque me permite darme cuenta de que no soy un caso único y que hay otros como yo. Es decir, me siento identificado (del latín ídem, que significa “lo mismo”) con mis compañeros y a estas alturas ya sabemos que el sentimiento de comunidad reconforta.
Como señalaba al principio, aspectos negativos hay infinitos, dependiendo del ámbito al que nos refiramos (sistema educativo como tal, infraestructuras, contenidos, etc). Un primer aspecto negativo que veo es relativo al sistema educativo en general. Las clases parecen, literalmente, misas: acudes al aula, escuchas el sermón y luego tratas de reproducirlo lo más fielmente posible en un papel a final de curso. Ideal sería un modelo más parecido al que propone Ivan Illich, donde cada cuál se forma cuando quiere, como quiere y sobre lo que quiere. Aunque como eso sería más bien utópico, no estaría mal un mayor grado de flexibilidad en el sistema educativo, máxime cuando hemos alcanzado un punto tal en el que la educación ya no se reduce a un único periodo concreto sino que se extiende a lo largo de toda la vida.
Otro aspecto negativo, que es derivado de esta idea de extender la educación a lo largo de toda la vida, y comprende a mi circunstancia personal es que debo compaginar estudios y trabajo. No le recomiendo a nadie que lo haga: cuando estás en el trabajo, estás con la mente puesta en las tareas de la universidad y viceversa. Es por ello que según se encuentra el sistema educativo en la actualidad resulta bastante duro realizar ambas tareas de forma simultánea.
Por último, debería hablar de las cosas a mejorar de la universidad, pero es evidente que señalando aspectos negativos, éstos son candidatos ideales para una posible mejora. Quizá, añadiría aumentar el número de becas, o proporcionar una especie de beca-sueldo (no de las que se devuelve, sino a modo de compensación por dejar hueco libre en el mercado laboral con el fin de revalorizarme como capital humano) para aquellos que estudiamos, pero que tenemos cargas familiares.
Y, bueno, hasta aquí una primera entrada del blog. Espero que pronto haya muchas más.
Publicado por Antonio José
jueves, 7 de octubre de 2010
El primer dia
El primer día
La mayoría de los alumnos pensamos que los primeros días de clase sirven básicamente para recibir el programa de la asignatura y poco más, pero ayer tras la clase me he dado cuenta de que es posible desde el primer día de clase conocer por completo la dinámica que se va a utilizar durante el curso.
En este primer día nos hemos dividido en dos grupos y hemos dialogado sobre tres temas: lo positivo del proceso educativo, lo negativo de dicho proceso y los aspectos que de este mejoraríamos.
ASPECTOS POSITIVOS EN EL PROCESO EDUCATIVO
Como estudiantes lo que más valoramos en términos generales es el trabajo en grupo porque por un lado el aprendizaje que obtenemos de esa experiencia es mayor y de mejor calidad; y además esta metodología te permite una relación e interacción tanto con los compañeros como con el profesor, lo cual es una experiencia muy positiva para la vida. Otro elemento muy valorado por los estudiantes son los conocimientos adquiridos porque repercuten en gran medida en nuestra forma de pensar y por lo tanto en nuestra vida cotidiana, en conversaciones con familiares, amigos, etc.
En síntesis lo destacado por el grupo ha sido:
En este primer día nos hemos dividido en dos grupos y hemos dialogado sobre tres temas: lo positivo del proceso educativo, lo negativo de dicho proceso y los aspectos que de este mejoraríamos.
ASPECTOS POSITIVOS EN EL PROCESO EDUCATIVO
Como estudiantes lo que más valoramos en términos generales es el trabajo en grupo porque por un lado el aprendizaje que obtenemos de esa experiencia es mayor y de mejor calidad; y además esta metodología te permite una relación e interacción tanto con los compañeros como con el profesor, lo cual es una experiencia muy positiva para la vida. Otro elemento muy valorado por los estudiantes son los conocimientos adquiridos porque repercuten en gran medida en nuestra forma de pensar y por lo tanto en nuestra vida cotidiana, en conversaciones con familiares, amigos, etc.
En síntesis lo destacado por el grupo ha sido:
- Importancia del trabajo en grupo.
- Los conocimientos universitarios repercuten en tu vida cotidiana.
- El estudio impartido es variado.
ASPECTOS NEGATIVOS EN EL PROCESO EDUCATIVO
Las malas clases magistrales que se nos imparten es algo bastante negativo, porque fomentan que no pensemos y la interacción con los compañeros es nula. Además estas clases no nos permiten poner en práctica técnicas esenciales para la vida y el mundo laboral como es la oratoria, expresión oral, etc. Esta forma de impartir las clases repercute mucho a la hora de que dicha asignatura nos entusiasme o por el contrario establezcamos una relación de odio que desembocará en una adquisición de conocimientos nula y con un poco de suerte en un aprobado raso.
Otro aspecto que consideramos que nos afecta negativamente es tanto el Plan Bolonia como la actitud que han comenzado a tener ciertos profesores ante la asistencia a las aulas, ya que en un primer momento la consideran obligatoria y en muchos casos requisito indispensable para aprobar pero después a la hora de calificar a los alumnos en muchas ocasiones parece que se le olvida quienes acudieron un día tras otro a las aulas y quienes no lo hicieron.
En síntesis lo relevante para nuestro grupo:
- Malas clases magistrales que no fomentan la crítica ni la relación entre alumnos.
- La asignatura varía en función del profesor que la imparta.
- Plan Bolonia.
- Actitud ante la asistencia obligatoria por parte de los profesores.
Cuando llegé a casa y me puse a elaborar esta primera entrada en mi blog me dí cuenta que no habíamos hablado de algo que en mi opinión es bastante negativo de cara al estudiante y que se debería modificar, me estoy refiriendo al descontrol, las desinformación y el problema burocrático que se da en el primer curso de facultad.
ASPECTOS DE MEJORA
Algo básico consideramos que debe ser cambiar el método de enseñanza, convertirla en una enseñanza más práctica tanto dentro como fuera de las aulas, es decir, dejar de lado las clases magistrales y promover el diálogo y trabajo entre alumnos y a la vez acercar el mundo educativo al laboral para que de este modo los alumnos sepamos que opciones tenemos y a lo que nos enfrentamos. También proponemos que a estos cambios se una la posibilidad de que sean los propios alumnos los que decidan como quieren enfrentarse a cada una de las asignaturas, es decir, que exista una flexibilidad frente a la asistencia o no asistencia a las aulas.
Los principales aspectos de mejora en nuestra opinion deben ser:
- Realizar una enseñanza más práctica en la universidad y de esta con el mundo laboral.
- Posibilitar la elección de asistencia o no a las clases.
Publicado por Laura Santos
Lo vivido en el proceso educativo
Lo vivido en el proceso educativo
Mi primer día de clase en la Facultad de Ciencias Políticas ha sido muy positivo. Gracias a los grupos que hemos formado en la clase Sistema Económico Mundial he conocido a compañeros/as que seguro me acompañarán y acompañaré a lo largo del curso en las distintas asignaturas que compartimos. Lo positivo por tanto, ha sido conocer a personas, compañeros, eso es lo que hace que el proceso educativo sea positivo. Lo importante de la educación, de lo que he vivido y de las experiencias que se han contado en clase, son las personas, el poder compartir, crecer en compañía y aprender de los demás, enriquecerse de la diversidad. Esto es lo más positivo que encuentro no sólo en mi proceso educativo sino en la vida en general. Porque de las personas aprendes educación, valores, respeto, solidaridad y todo esto también conforma la educación.
En cuanto a la parte negativa del proceso educativo, comparto con mis compañeros la intolerancia que en ocasiones se puede vivir, la falta de participación en las clases, el mal uso del supuesto "poder" de los profesores.....La parte negativa por tanto, es el método tan teórico que se sigue en la educación, hace falta más motivación de los profesores a los alumnos que se puede traducir en que nos consideren personas que podemos participar sin miedo a equivocarse, viendo al profesor como la persona que te ayuda a formarte y que te enseña y no a la persona que va allí a dar su discurso sin importarle a quién se lo transmite. Hay que tener más en cuenta a las personas, a los alumnos y ponerles, ponernos las cosas fáciles para seguir aprendiendo y no desmotivarse. Cada vez se enseñan menos valores, que desde mi punto de vista es una parte fundamental y muy importante de una persona y de la educación que es la base de todo.
Y en lo referente a la parte qué mejoraríamos del proceso educativo, es algo que de esta entrada ya se puede deducir sin decirlo expresamente, no obstante, diré que hay que mejorar la enseñanza en cuanto a la manera de transmitirla, fomentar la participación, la motivación, la diversidad, los valores, que se traduzca en una enseñanza compartida y no individualista, de respeto hacia los demás y hacia el mundo que nos rodea. Asimismo, hacen falta más recursos para permitir mejores instalaciones, adecudadas a las nuevas tecnologías, más becas, más ayudas....
En definitiva, los recursos son una parte importante de la educación, pero son las personas las que finalmente tienen la misión de transmitir los contenidos, los valores, por ello, las personas somos lo más importante del proceso educativo y de la vida en general, la diversidad es lo que te enriquece y la educación es la base.
Publicado por Joanna
Una educacion enferma
Reflexión 1 (S.E.M.) – Una educación enferma
Unida a la masificación de la enseñanza hay que añadir los límites económicos a los que está expuesta. Que Estados Unidos tenga la mejor formación universitaria (en líneas generales) de todo el mundo no algo casual, sino fruto de una gran inversión en educación e innovación (I+D+i), que en definitiva es el verdadero futuro de las sociedades. Intentar educar con un cierto nivel de exigencia a 100 alumnos por clase (si no son más) no sólo requiere un coste significativo en recursos económicos (equipos, materiales, etc.), sino también en recursos docentes y humanos, tanto en planes adecuados a tal capacidad como equipos de profesorado que busquen una mayor personalización de la enseñanza en cada uno de los alumnos. Esto es algo que por supuesto en España no se da con mucha frecuencia, y menos si vamos a las instituciones públicas, lo que provoca dos efectos perniciosos de cara a la estabilidad del Estado. Primero, no se generan profesionales adaptados al tiempo que corre, ya que mantener una docencia con tan pocos recursos para tanta gente implica sólo una salida: imponer la educación (el corta-pega intelectual), de tal forma que no evoluciona el pensamiento científico y, si este evoluciona, es interferido por elementos ajenos a la educación, tales como empresas o instituciones privadas que limitan el conocimiento a los ámbitos que están acordes a sus fines propios, lo que conlleva que no avance la sociedad, ni material ni intelectualmente. En segundo lugar, la no personalización de la educación conlleva necesariamente una falta de motivación a la investigación y fracasos educativos, debido a las dudas no resueltas que el alumno pueda tener sobre un tema en concreto y que le generen “lagunas” de conocimiento que le impidan superar las materias (más bien los exámenes, a los cuales me referiré ahora), provocando un coste execrable a las arcas del Estado, que tiene que volver a financiar las matrículas del alumno hasta que supere los estudios.
Por otro lado, reducir la evaluación de todos los conocimientos adquiridos por el alumno a una hora y media de examen es un sistema, no sólo injusto, tanto por el hecho del esfuerzo del alumno como en su posterior calificación subjetiva por el profesor, sino obsoleto, ya que, en una sociedad donde el Conocimiento está a un alcance accesible e inmediato para toda la población, es difícil entender que sea necesario para los profesionales “engullir” las materias aprendidas para reproducirlas en el futuro profesional. De hecho, si algo es común a los profesionales universitarios es que cada uno ha tendido hacia las áreas del conocimiento que le han interesado (bueno, los que pueden…), y la mayoría de conocimientos adquiridos en la carrera resultan inútiles para su aplicación en la vida diaria. Bien es cierto que no quiero afirmar que tenga que desaparecer una base teoría “global”, pero debería fomentarse la participación del alumno y su independencia educativa/investigadora, y no someterle a pruebas de nivel inútiles y cuya calificación puede llegar a ser totalmente arbitraria por el profesor.
En definitiva, sólo se requieren dos mejoras, aunque determinantes, en la educación española: uno, la educación debe tratar a los alumnos como personas y no como números, es decir, es necesario entender las inquietudes intelectuales de cada alumno individualmente considerado y facilitar la investigación propia de cada uno, eso sí, sin caer en un individualismo educativo que impida la formación del alumno en el verdadero sentido del ámbito universitario: la construcción de una identidad compartida. Dos, es necesario invertir más recursos en la educación (humanos, materiales y fiscales) y limitar los excesos tanto de profesores (su intolerancia, su injusticia) como de los alumnos. En estos últimos, sería aconsejable establecer una serie de exigencias para poder proseguir con su formación, por ejemplo, la superación de una serie de créditos por año o la presentación de una serie de investigaciones (serias, no trabajitos de diez hojas) por año académico, pero todo ello teniendo en cuenta las circunstancias personales de cada uno.
miércoles, 6 de octubre de 2010
¿Donde estamos en el plano educativo?
¿DÓNDE ESTAMOS EN EL PLANO EDUCATIVO?.
En el plano educativo, yo diría que nos encontramos en el lado negativo. A los elementos negativos que se indicaron el pasado martes en clase: docencia sin motivación, evaluación del conocimiento y no del esfuerzo, competencia mal entendida, falta de participación del alumno, arbitrariedad y demasiada teoría, tendríamos que añadir la falta de medios de los que dispone la educación en España respecto de los países desarrollados de nuestro entorno.
Esta ausencia de medios se puede materializar en falta de ayudas económicas (becas, infraestructuras adecuadas) y escasez de educadores vocacionales y/o motivados en el ejercicio de su profesión docente e investigadora. Sin estos dos elementos todo proyecto educativo que se inicie, estará abocado al fracaso o a la formación/educación de personas limitadas en el desarrollo de su educación por encontrar, tanto desde el punto de vista técnico (insuficiencia de conocimientos) como geográfico (desconocimiento de idiomas, falta de preparación respecto de otras personas educadas en un entorno de mejor formación).
Para positivar este estado educativo tendríamos que realizar en el menor tiempo posible una serie de mejoras que, como punto de partida, tendrían la satisfacción de la ausencia de los medios señalados, seguidos de un mayor trato personal entre educadores y educandos y una mayor motivación de los alumnos.
De entre los señalados hay que subrayar el respeto en la educación. La falta de respeto, parafraseando a Richard Sennett, aunque menos agresiva que un insulto directo, puede adoptar una forma igualmente hiriente. Con la falta de respeto no se insulta a otra persona, pero tampoco se le concede reconocimiento, simplemente no se la “ve” como un ser humano integral cuya presencia importa. El respeto, por tanto, vendría a constituir el vínculo necesario entre profesor y alumno para poder alcanzar el propósito de la educación que no es otro que establecer una relación de ayuda entre educadores y educandos para que, a través de su experiencia dentro del fenómeno educativo, cumpla la parte de su misión de ir preparándose para el cumplimiento de las etapas de la vida.
Respecto de los elementos positivos que se señalaron, creo que son balbuceantes y voy a intentar explicarlo brevemente.
Cuando señalábamos la adquisición de “nuevas relaciones sociales”, entiendo que nos referíamos a ellas sólo a nivel local. Sirva de ejemplo la participación mayoritaria de los alumnos “Erasmus” en las clases frente al silencio de los nativos, lo que denota que o no hemos aprendido a relacionarnos socialmente o existe algún tipo de complejo de inferioridad. Este punto está directamente relacionado con otro de los señalados en clase “el fin de la educación es el desarrollo social y personal”, pues no puede existir un desarrollo social y personal si no te relacionas socialmente, o viceversa.
Sin embargo, si creo que la educación supone el establecimiento de “identidades compartidas” que, espero, dejen de ser casi sectarias, socialmente hablando: médicos, abogados, politólogos, etc…
Sólo a medias, opino que la “diversidad del conocimiento” es un elemento positivo de la educación. La diversidad del conocimiento, cuando hablamos de niveles educativos inferiores o de primera formación, es fundamental; es más, no deberían entenderse estos niveles sin una rica diversidad, no sólo vale aprender a leer o a sumar, sino que hay que aprender a aprender porqué se aprende. Sin embargo, en niveles superiores, en los universitarios, creo que es fundamental concretar o nuclearizar el conocimiento y dedicar a ellos el mayor tiempo posible, no diversificándolo hasta el punto de olvidar el propósito educativo en esta etapa.
La educacion que nos espera
Escuchando leer la Resistencia, de Ernesto Sábato, no pude por menos recordar una escena que se produjo hace unos meses en mi entorno.
Estando en mi anterior universidad hubo una asignatura que me llamo especialmente la atención, no por el contenido de su materia como cabría esperar sino por su sistema de docencia y evaluación. Ésta asignatura, de la rama económico-financiera, había rediseñado su sistema de clases para adaptarlo al plan Bolonia, de forma que la asistencia y la participación en clase tomaban un especial relieve en la configuración de la nota final.
Parece un buen sistema, pero ¿cómo atraer a los alumnos a participar? Desde el departamento correspondiente se fraguó un método de evaluación en el que, gracias a un sistema de mandos al más puro estilo “concurso de la tele”, se realizaban exámenes regulares para comprobar cómo el alumno se desarrolla en la asignatura. Emocionante, ¿verdad? Pero esto de por sí no potenciaba la activad del alumno durante las clases más que en los días de examen, así que se decidió complementarlo con un sistema de participación, de forma que al resolver la cuestión planteada por el profesor se otorgase al alumno entre 0 y 3 puntos, según su respuesta. Hasta ahí sigue sin parecer malo, si no fuese por su sistema de evaluación.
El sistema de evaluación para una asignatura es como el sistema económico para una sociedad: define unas normas a seguir y su objetivo es conseguir el éxito. La forma de definir la nota del alumno era 50-50 distribuido entre los exámenes y la participación, y ésta última se ponderaba en base a la mejor nota adquirida por cada alumno de cada grupo. Esto, mi querido lector, es un fiel reflejo de uno de los mayores vicios del sistema económico actual, la competencia. Sin duda disparó la participación pues los alumnos, sabedores de que suponía la mitad de su aprobado, empezaron a competir por ser el autor de la respuesta más ingeniosa e ir en cabeza a por el 10 en participación. Pero sólo uno lo conseguiría de esta forma. Ese sistema, que hacía salir a la luz lo peor de cada persona, fomentaba la competencia y el rencor entre los compañeros de los grupos, pues la nota de toda la clase dependía de uno sólo.
El resultado de la asignatura fue cuando menos interesante: se aplicó en dos grupos, uno de más de cincuenta personas y otro de diez. En el primer grupo se consiguieron los resultados esperados por el departamento: clases llenas, alumnos participativos que compiten entre sí por la mejor nota (que sólo uno conseguirá, dejando frustrados al resto de los esforzados). Mientras en el segundo grupo de diez alumnos, acostumbrados a trabajar en equipo entre sí, se autoimpusieron desde el principio la labor de participar todos por igual y que nadie se quedase atrás. Mientras que en el primer grupo hubo varios asistentes que sacaron suficiente, e incluso suspenso; en el segundo grupo la nota más baja fue de ocho.
¿Te imaginas, llevando este ejemplo a nivel macroeconómico, si en vez de educarnos en la competencia nos hubiesen educado más en la cooperación? ¿Cómo cambiaría el mundo si se empezase a potenciar esta cualidad social? Me gustaría cerrar esta entrada citando a Rousseau, en su libro Le Émile que trata sobre la importancia de la educación: «El verdadero estudio nuestro es el de la condición humana. Aquel de nosotros que mejor sabe sobrellevar los bienes y males de esta vida, es, a mi parecer, el más educado; de donde se infiere que no tanto, en preceptos como en ejercicios consiste la verdadera educación.». Así pues ¡practicad la cooperación!
jueves, 30 de septiembre de 2010
La educacion durante nuestra etapa formativa
La educación durante nuestra etapa formativa
Comienzo este blog no por iniciativa propia, sino por propuesta y como método de liberar los pensamientos que puedo tener hacia las reflexiones que hemos hecho en clase. Si que estoy de acuerdo con que escribir es una forma de expresar lo que siente nuestro alma pero también es necesario para nosotros que alguien nos lea, y si no es posible, que alguien nos escuche.
Escribir para uno mismo sería igual que hablar con uno mismo, en ocasiones fructífero para ver cómo pensamos y analizarnos, pero en todo caso un paso firme hacia la locura, así que intentaré que mis consideraciones tengan el mayor número de destinatarios y por supuesto que sean opiniones abiertas, porque nadie es poseedor del conocimiento absoluto.
El pasado martes comenzamos nuestras clases con una reflexión que se puede resumir en el título de esta entrada: "La educación en nuestra etapa formativa". No es siempre fácil estructurar una reflexión, y más si ella va dirigida a un período tan extenso como el educativo, pero intentamos resumir todas nuestras cavilaciones en tres puntos: Cosas positivas, negativas y a mejorar.
En mi caso, las cosas positivas de la educación que he recibido durante mi formación han sido las que he recibido de mis compañeros, es decir, de la parte social que tiene la educación. Para mí es más importante que la educación vaya destinada a que los alumnos se preocupen en conocer gente, que en conocer los libros que tienen que estudiar y aislarse en clase como verdaderos monjes del Medievo. Afortunadamente, he tenido la posibilidad de conocer gente de muchos países y realmente he descubierto que he sido afortunado cuándo conociéndoles, he podido hablar, debatir y escuchas las posturas y visiones que tienen en distintos puntos del mundo sobre temas sencillos que nunca pensé que pudieran discutirse.
Ya decía Aristóteles que: "El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.". De este gran autor de nuestra historia podemos extraer grandes verdades, pero seguramente él nos diría que no cerráramos nuestras mentes a nuevas argumentaciones porque el conocimiento no es uno sino un conjunto y por consiguiente no unitario e intransformable a una sola verdad.
Las cosas negativas que he encontrado en la universidad tienen mucho que ver con ese carácter no social que tiene la educación en todas sus etapas. Reconozco que la educación no puede formarse sólo por unos escasos elementos, sino que tiene que existir una pluralidad de ellos para conseguir que salgamos con una verdadera formación. En la antigua Grecia, existían dos escuelas de enseñanza, por un lado los sofistas y por otro lado los seguidores de Sócrates. Los sofistas llegan a Atenas atraídos por la riqueza, y generalmente sus enseñanzas se parecen a las de hoy que se imparten en la Universidad. El sofista se instalaba en la casa de algún noble o rico, y allí citaba a sus discípulos, paseando o sentados, impartiendo sus clases.
El método de los sofistas era el de los largos discursos. Sin ser interrumpidos, sobre cualquier tema relacionado fundamentalmente con asuntos políticos, y tan sólo al final de la lección, los allí presentes podían intervenir. El sofista dirigía sus enseñanzas a la formación de líderes políticos. Los silogismos dialécticos versan sobre la meramente probable, nunca se plantearon la obtención de la verdad, a lo máximo sólo se buscaba lo verosímil/probable. Esos silogismos dialécticos estaban formados desde la exigencia de las normas que impone el arte de la retórica, son formalmente bien construidos los discursos.
Por contra, Sócrates está convencido de que su misión es enseñar, a alumbrar en los demás ideas verdaderas. La diferencia de Sócrates con los sofistas es clara, ya que en primer lugar no cobra por enseñar y en segundo lugar, su objetivo último es educar en la verdad.
Este método socrático, lo siguió posteriormente su discípulo Platón y fundó la famosa "Academia", dónde se impartía una formación distinta a la de los sofistas y que implicaba todo lo que se conocía. Es decir, una formación integral en la que se prima todo, y no el recitar o el escuchar como si fuéramos unos loros. Ya Platón se dio cuenta de que el sistema no funcionaba y por ello se rebeló y cambió lo existente, cosa que deberíamos hacer hoy en día.
Sólo tengo que decir para finalizar las cosas negativas, que esos sofistas que fueron adorados durante mucho tiempo serían criticados y acusados por los ciudadanos atenienses como los culpables de la gran crisis que sufrió la polis de Atenas y que en tanto se parece a las crisis que parece que solemos sufrir cíclicamente en nuestros tiempos. Parece ser que los griegos no eran tan distintos.
Por último, respecto a las cosas a mejorar, creo que ya he dejado bastante claro que es lo que se debe y que es lo que no se debe tener en una Universidad del siglo XXI. Más implicación por parte de los profesores, que no sean sofistas que nos dan grandes discursos porque les gusta oírse y aprendan que el verdadero conocimiento que se transmite es el que se mejora por aquel que lo ha recibido de otro. Que la universidad es un espacio social, en el que se debe dar importancia a la integración del alumnado y a sus relaciones, ya que tienen la misma importancia que el recitar a grandes autores y a grandes profesores. Que la inversión en la educación sirve, no tenemos un 3,5 % de intereses anuales, pero mañana seremos los que digamos qué tipo de interés queremos.
Y sobre todo, que la Educación sepa que sus destinatarios son PERSONAS y no ordenadores a los que con una simple modificación de software se le puede adaptar a las necesidades de hoy en día. Si perdemos esto de vista ocurrirán las grandes desgracias que hoy vivimos: pasividad de la juventud, alto nivel de fracaso escolar, grandes insatisfacciones en las fases de adulto...etc. No podemos pedir explicaciones a los causantes de un problema, si no sabemos porque han llegado a cometer ese error, por lo menos, si queremos aprender y evitar de nuevo ese comportamiento. Ese ha sido el gran problema de esta crisis, somos los causantes de una generación que sólo piensa en ganar dinero, sea a costa de quien sea y sin preocuparse de las consecuencias.
Ese es el error de la educación en este país y en gran parte de este mundo, sólo se prima a los mejores, sea como sea la forma en la que se llega a la cima. Con ese sistema, es cada vez más difícil pensar qué clase de gente será la que dirija nuestros futuros el día de mañana y eso es algo de lo que debemos reflexionar, porque la educación tiene que ver.
Publicado por Miguel Romera
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