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miércoles, 13 de octubre de 2010

Interrelaciones sobre cinco noticias

Esta presentación tratará de explicar el porqué de la posición de cada noticia en nuestra personal “rosa de los vientos” atendiendo a la catalogación socio-económica que identifica cada espacio con los cuatro puntos cardinales. El “norte” es conocido por todos por su riqueza, mientras al “sur” se le conoce por lo contrario, por ser un territorio pobre. Por su parte, en el “este” se concentra la tradición autoritaria que, en la actualidad, está dando lugar a las economías emergentes, y al “oeste” se le podría describir como el vertedero donde se amontona el subdesarrollo. A continuación intentaré vincular tres de estas noticias y de estos espacios: el norte, el sur y el oeste.
El norte y la minería deben dar comienzo a este ensayo pues, en buena medida, son el origen de todo lo demás. Para ello, hay que dar un salto atrás en el tiempo hasta situarnos en el Siglo XIX, momento caracterizado por su industrialización, por ser un periodo de cambio que provocó una aceleración del ritmo de crecimiento económico.
El proceso de industrialización se produjo como consecuencia de la acumulación de varios factores, entre los que hay que destacar la aparición de nuevas formas de energía más rentables y competitivas. Sin embargo, el ritmo de crecimiento económico es desigual en función de las zonas donde los núcleos de industrialización están muy localizados: Alemania, Gran Bretaña (líder en crecimiento), siendo el mapa europeo mayoritariamente agrario.
No obstante, la aparición de nuevas fuentes de energía rompe la hegemonía tradicional de finales del siglo XVIII, dando lugar a un fuerte desarrollo tecnológico. Estas fuentes de energía son el factor fundamental del cambio y se centran en el crecimiento del carbón y en el aumento en la cadena de producción con la aparición del uso del vapor.
El excesivo uso de la madera que provoca la desforestación de los bosques y la consiguiente subida de los precios, da paso al carbón y las zonas o países que no disponen de carbón (barato y de buena calidad) tendrán dificultades en el proceso de industrialización. En España, Andalucía era pionera en este proceso, pero al no poseer carbón tiene que abandonar su sueño tecnológico. Gran Bretaña, por el contrario, poseedora de un gran número de minas de carbón de muy alta calidad se coloca, frente a otros países, en posición ventajosa. Además posee ríos y/o fuentes fluviales que le permite su transporte a bajo costo, lo que abarata los precios haciéndolos más competitivos. El uso del carbón acabará convirtiéndose en la energía hegemónica de la industrialización mundial en este periodo.
El sur, vinculado al artículo publicado en el diario El País “jóvenes y política” en el que se establece que sólo el 18% de los jóvenes están interesados en la política, frente al 23,2% de 2004. Para ellos, el gobierno es la séptima institución más valorada, muy por detrás de las ONG, la ONU y la Unión Europea (primera, segunda y tercera). El informe dibuja un colectivo involucrado en acciones solidarias (un 39%).
Sin embargo, el artículo que establece el comportamiento de participación política en 1/5 de los jóvenes, olvida señalar que los bajos niveles de participación recogidos no se distribuyen de igual manera en los diferentes grupos sociales, pues  estos se superponen en la línea de división y estratificación, como la participación que se produce a través de asociaciones políticas y sociales que poco a poco elevan el nivel de interés.
Otro elemento que parece pasar por alto este artículo, es la posibilidad de que este desencanto venga motivado por la búsqueda de nuevas formas de gobernanza, de  gobiernos supranacionales en un mundo globalizado en el que los Estados-Nación no tiene sentido y, por tanto, es necesario ir a lo supra-internacional. Hasta ahora, los asuntos locales o interiores (soberanía, integridad territorial, etc) estaban separados de los exteriores, pero esa línea de separación comienza a difuminarse, a desaparecer, pues las decisiones en política exterior tendrán consecuencias en política interior y viceversa.
El oeste y el déficit del conjunto de las administraciones, constituyen el tercer apartado de esta exposición. Se calcula que este año estará en el 9,8% del Producto Interior Bruto, 1,6 puntos por debajo del registrado en 2009. Así consta en la actualización del Programa de Estabilidad 2009-2013 que el Ejecutivo ha remitido a la Comisión Europea, en la que se prevé ir reduciendo el déficit en los próximos cuatro ejercicios hasta llegar al 3% en 2013.
Según los cálculos del Ministerio de Economía, el déficit debería irse reduciendo al 7,5% en 2011, el 5,3% en 2012 y alcanzar el 3% en 2013 como reclama la Comisión.
Sin embargo, la reducción de “déficit” sin aumentar la “deuda pública” sólo es posible reduciendo el gasto público, lo que supone un retroceso en la conquista del bienestar social.

La rueda que gira

Hace algunas décadas Churchill atribuía a los Balcanes la capacidad de generar más historia de la que podían consumir. El mundo actual, como si se tratara de una versión universalizada de aquellos Balcanes, no sólo produce una historia que no puede asimilar, sino que pronto se le irá de las manos. Cada pieza es un engranaje dentro de un rompecabezas cuyo único objetivo es el dinero: recoger, producir, vender y, pagar; a ser posible, poco. Mientras la libertad se reduce a elegir en qué centro comercial comprar, los hombres ceden su existencia a un sueldo que los secuestra para siempre. El tiempo libre no es tal, sino que es la falsa concesión de una vida alineada y carente de sentido para millones de personas. Cada vez es más difícil encontrar un lado positivo porque dejamos de ser personas en nuestra individualidad para convertirnos en herramientas dentro de un sistema productivo que nos niega y que nosotros mismos alimentamos. Trabajamos ocho horas y cuando llegamos a casa pasamos otras ocho recibiendo estímulos publicitarios delante del televisor que nos generan necesidades inexistentes diciéndonos que nuestra existencia, simplemente, está mal. El círculo de la sociedad del escaparte termina de cerrarse cuando durante las ochos horas restantes cubrimos esas necesidades viciadas en origen yendo a comprar. Y así transcurre la vida.
¿Por qué habrían de estar relacionados cuatro conceptos en principio tan dispares comomineríadéficitjóvenes en el poder y autoritarismo? Sencillamente porque han sido extraídos de noticias de actualidad que reflejan la realidad que soportamos, y esa realidad no es otra cosa que una rueda megalítica que no cesa de girar y donde todo está relacionado. El desarrollo de la minoría se produce gracias al sufrimiento, calamidad y muerte de un terrible número de personas; el FMI, el Banco Mundial y la OMC engullen a los países en desarrollo gracias a la “deuda externa” (uno de los mayores fraudes de la historia cuyas consecuencias son imperdonables debido a la cantidad de vidas que ya lleva cobradas) y nosotros asentimos. Nadie es capaz de acordarse de que mientras el pago de la deuda externa y sus intereses asfixia al Tercer Mundo, la deuda ecológica del Norte con el Sur se incrementa por culpa de la salvaje explotación a la que estamos sometiendo a la naturaleza. Eduardo Galeano habla muchas veces de un graffiti pintado en las calles de Buenos Aires que decía “Nos mean y los periódicos dicen que llueve”; y sí, nosotros volvemos a asentir. Entonces cabe preguntarse, ¿quién debe a quién? ¿De quién es eldéficit realmente?
El mayor autoritarismo que vivimos hoy en día es el que no se ve. La sutileza con la que maneja los hilos es lo que lo hace tan perjudicial, como diría Ernesto Sabato: “El mal es peligroso porque se presenta como bien”. El poder ya no necesita perder tiempo imponiéndose por medio de la violencia porque ha encontrado algo infinitamente mejor: hacerse invisible. De esa forma no se puede luchar contra él, porque a ojos de la mayoría no existe como algo explícito, sino que se asume y se reproduce a través de nosotros. Y para evitar que alguno de nosotros produzcamos un cortocircuito en esa gran red, ocho horas se trabajan, otras ocho se pasan viendo televisión y las que quedan se pasan comprando. No hay que preocuparse por descansar, porque nunca dejamos de dormir. Esa persuasión subliminal es la espada de la rueda que no deja de girar, y en palabras de Ignacio Ramonet, el “Pensamiento único” es su cruz.
Contra todo ello siempre queda la voluntad personal y colectiva, el querer salir del rebaño para detenerse a pensar por un momento qué y cómo estamos viviendo. La juventudconstituye un gran peso dentro de esa voluntad de cambio, como si tuviéramos que despertar de un coma al que han inducido a todas nuestras conciencias. Sin embargo, ese importante paso que es saber parar para interrogar a la realidad que uno vive, no debe ser monopolio de los jóvenes. Cualquier persona, siendo indiferente su edad, puede querer ajustar cuentas con la corriente que le arrastra en cualquier momento de su vida. El amanecer de la conciencia constituye el primer paso para dejar atrás la etapa en la que el hombre que ejerció como herramienta en un engranaje productivo vuelva a ser humano. Y ése es un virus tremendamente valioso que bien merecería ser contagiado.
La máquina se está calentando. Nosotros somos la avanzadilla, su época está llegando a su fin. Puede rodearse de su puta tecnología, pero hay gente llena de rabia. Niños llenos de rabia que viven en los suburbios y que sólo ven películas americanas de acción. No pueden alienarlos con concursos y consumismo. Y los antidepresivos no harán efecto eternamente. La gente está harta de este sistema de mierda.”
“Los Edukadores” (2005), Hans Weingartner.

Todo esta relacionado

El dia 4 de octubre, una serie de compañeros llevaron a clase unas noticias que habian elegido. Las noticias podian ser de lo que se quisiera, pero por aquello de que estamos en una clase sistema economico mundial, la mayoria de ellas eran sobre economia. El profesor dibujó un eje en la pizarra con los puntos cardinales y en cada punto colocamos una noticia. El resultado fue el siguiente:

1. Norte: Mineria
2. Sur: Jovenes en el poder
3. Este: Autoritarismo
4. Oeste: Deficit
5. Centro: Moody`s

Estos fueron los puntos resultantes, ahora vamos a relacionarlo o por lo menos a intentar ver la relacion que puede existir entre estos elementos tan diversos a-priori.

En España, la industria siempre ha estado vinculada al norte, por este motivo la mineria la hemos situado en el norte. La mineria en especial esta muy presente en nuestros días debido a las malas condicones de trabajo y a la reprecursion de la crisis en este sector. Del Norte voy a pasar al centro. En el centro posiblemente esté todo el entramado. Moody`s, abrió sus oficinas de Madrid en 1993 tras la aprobación de la Ley sobre Fondos de Titulización Hipotecaria en España, pero nuestra cobertura de los emisores españoles data de 1987, cuando calificamos por primera vez al antiguo Banco Central. Cabe señalar que su cuota de mercado en el mercado de la titulizacion hipotecaria ha sido de un 95% durante los últimos 3 años. La titulizacion fue una de los grandes problemas que tuvo Estados Unidos, ya que usaron demasido esta táctica hasta que estalló la crisis que nadie pudo recuperar su dinero. Moody's, como entidad financiera cobra una importante relevancia al vincularla con el deficit. Los bancos han entrado en una espiral de deficit que tardaran en salir, a pesar de que el Gobierno central le proporcione millones y millones de euros, om el Banco Central o el FMI. Da lo mismo. El problema viene cuando los ciudadanos tienen también deficit y a quien pueden recurir no tienen ni un duro.
Otro punto caliente es el de los jovenes. Los jovenes pasan de todo (o esos dicen por ahí). Lo jovenes no tienen inquietudes (o eso dicen por ahí). Los jovenes solo quieren ganar dinero y gastarselo en coches y fiesta y bla, bla, bla, bla. Los jovenes necesitan ser escuchados y tener oportunidades. Para ellos, las politica más que serles de ayuda y comprension, la ven como un enemigo. Para qué vamos a luchar si todo va a seguir igual. El problema podria estar en la estructura piramidal de la politica, donde la base esta sobre-poblada y en la cuspide solo hay uno que es el que tiene el poder absoluto. Si nos plantearamos una estructura piramidal invertida, ¿seria más gusta la representación y la política? Tu puedes pertenercer a un partido político, pero está claro que solo unos pocos llegan a vivir de ello y precisamente los jovenes no son los ganadores en el 90% de las veces. Por lo tanto, aqui podriamos entrar en cuestiones de atoritarismo y de recortes de representatividad. ¿Por qué el poder no se puede repartir?. Hablamos de democracia, de libertadad de igualdad, pero siempre hay una nota de autoritarismo, e igual no autoritarismo entendido como tal, sino como un autoritarismo de la individualidad y del egoismo.
Volviendo a los jovenes con su relacion con el poder, me gustria dejar claro que ademas de falta de motivación y de politicas jovenes que de verdad sirvan y que de verdad se lleven a cabo, nos falta una gran cultura politita y de lucha. Hablamos de politica como hablamos de football. Al final pierde toda su esencia.

Creo que de una manera sencilla he intentado relacionar estos conceptos que en un principio parecian muy dispersos y muy distintos entre si. La clave es buscar un punto de union y diré que ese punto bajo mi crietrio no es otro que el DEFICIT. Aun que esta situado al Oeste creo que es la pieza fundamental en nuestros dias. Hay un defict de todo y de todos.

Rosa de los vientos

Poder como relación, posesión, capacidad, probabilidad, poder político, económico o militar, en definitiva, un concepto que todos desean y, al alcanzarlo, tratan de incrementar o como mínimo conservar.

¡La conservación! Un ejemplo muy interesante del espíritu de conservación lo constituye el modo en que se efectuó la transición española desde la dominación autoritaria. El desequilibrio de poder del cual surgió, junto con la continuidad simbólica que representaba el rey, hicieron posible un alto grado de continuidad material y personal con los grupos previamente identificados con el régimen de Franco y que ocupaban posiciones claves en su aparato estatal, como por ejemplo las fuerzas armadas, el poder judicial, los servicios de inteligencia, la policía, las diversas burocracias nacionales, los gobiernos provinciales y municipales. Las garantías ofrecidas a la clase política franquista y a los poderes de hecho dieron como resultado una transferencia fragmentaria y parcial de las lealtades de un régimen a otro. Un sector del grupo dominante anterior se integró en el nuevo régimen a través de AP y de UCD en particular.
¡Seguían siendo los mismos! Unas reformas más, un dictador menos, pero todos en el mismo puesto, abrochados con cinturón al asiento de diputados listos para despegar a la siguiente aventura, la “democracia”. Pero nuestro amor por la tradición y la conservación va más allá, se retorna hasta prácticamente el siglo XIV con la Casa de Alba, el infantado de Medina-Sidonia y de Béjar o los marqueses de Cuéllar, algunos de ellos presentes aún hoy en día en alguna que otra tertulia "rosa".

No es de extrañar, entonces, que nos cause un profundo pesar desprendernos del carbón, caro y de baja calidad, que potencia la posición de poder y la riqueza de algunos de los nuestros, de los de siempre, de los tradicionales, Victorino Alonso, que ha absorbido y fusionado en Uminsa los grandes nombres de la minería berciana del siglo XX y Manuel Lamelas Viloria, dirigente de Alto Bierzo S.A. Un carbón escasamente competitivo cuya inevitable extinción el presidente Zapatero, tirando de nostalgia, raíces y millones, ha tenido que prorrogar hasta 2014, cuando su fecha prevista de finalización era diciembre de este año, a través del plan español de ayuda al sector del carbón. Este plan supone que las centrales térmicas españolas que consuman carbón nacional  volverán a recibir las ayudas públicas, incentivos económicos, que previamente habían sido suprimidas, como es la compra de la electricidad que produzcan a un precio fijo. El acuerdo alcanzado permite que las cuencas mineras de Castilla y León recuperen una cierta tranquilidad después de las movilizaciones de los últimos meses y la suspensión del pago de los salarios a los trabajadores de los grupos de Victorino Alonso y Viloria.

Ante semejantes sinsentidos surge la interesante pregunta, ¿Qué hay detrás de las decisiones que toma un gobierno?
Un sistema político a través de los outputs que emita desde las instituciones que lo constituyan debe, en primer lugar, respetar las normas o reglas del juego, y, en segundo lugar, distribuir de manera obligatoria los valores predeterminados sobre los que ese sistema se asienta. En nuestro caso, el título preliminar de la Constitución de 1978, en el artículo 1.1 establece como valores superiores del ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político, además de declarar la existencia de un Estado social y democrático de derecho.
A primera vista, no parece que sean esos valores los que inspiren las políticas sociales o económicas de nuestro gobierno ni tampoco que España pueda clasificarse como Estado social y democrático de derecho o como un Estado que intervenga a fin de controlar el proceso económico y obtener de él recursos para financiar una acción social que asegure derechos y servicios públicos de acceso universal para toda la sociedad. Ahora bien, en el caso de que lo hiciese, ¿de dónde sacaría el dinero necesario?
Desde luego, una buena parte procede de los impuestos pero los gobiernos gastan a menudo mucho más de lo que consiguen con los impuestos de sus ciudadanos, y por eso se ven obligados a pedir prestado o emitir deuda soberana que será comprada, en su mayoría, por grandes firmas bancarias como el Banco Santander o el BBVA.
Es evidente que los banqueros internacionales que han prestado centenares de millones a los gobiernos de todo el mundo disponen de considerable influencia en las políticas de esos gobiernos, monopolios en bancos estatales, recursos naturales, concesiones petrolíferas o transportes. Gobiernos en manos de entidades financieras a las que poco o nada interesan los servicios públicos de acceso universal, el que tenga dinero que los pague, como hacen ellos.
Esto es, ni Estado social, ni democrático ni, apurando, de derecho.

Dentro del juego de la deuda pública, las agencias de calificación financiera son entidades “independientes”, es decir, independientemente de la verdad darán las opiniones más favorables para el mejor postor, que se ocupan de valorar la solvencia presente y futura de una institución que emite cualquier activo financiero, para ofrecer un cierto nivel de garantías de que esa empresa será capaz de afrontar el pago de los intereses, bonos o cupones y la amortización del capital principal en el momento pactado. Estas valoraciones sirven para atribuir un nivel de riesgo a las posibles inversiones y potenciar la compra de determinada deuda y la marginación de otra.De esta manera, Moody’s, ha castigado duramente la calidad crediticia de España o Grecia, sin penalizar la deuda de Estados Unidos, el epicentro de la crisis. Así, ha rebajado la nota de la calidad crediticia del Estado español de AAA, la máxima solvencia, a Aa1, lo que sigue indicando un nivel alto de garantía pero nos avisan, cuidado, hay que reducir, ¿el qué? El Déficit, ¿cómo? recortando el gasto, de donde sea, ahora bien, la minería ¡intacta!. Bien, entonces, de las políticas sociales, a pesar de que España ha sido, en los últimos años, uno de los países de la UE que menos ha gastado en protección social. Reducción de pensiones, reforma laboral, menos ayudas a la educación, interesante aumento de tasas universitarias, entre otras. Así la necesidad de trabajar dónde sea y en cualesquiera condiciones aumentará y el margen de beneficio por los bienes producidos también, podremos seguir perpetuando las relaciones de poder que nos persiguen desde allá por el siglo XV.
      Y, amigo, a LOS JÓVENES, en su mayoría, NO LES INTERESA LA POLÍTICA. Con diversos entretenimientos, medios masivos o shows televisivos, se mantienen ocupados(una preocupante mayoría),al margen, sin pensar demasiado en la realidad y, mucho menos, en la realidad política. La tragedia de Belén Esteban y su divorcio, Gran Hermano y su millón de ediciones o la magnífica serie Física o Química son su realidad y ni siquiera se plantean el ir más allá...

Interacción de actualidades que son noticia

La reducción del gasto social para reducir déficit es una simplificación. Así se nos presenta: Se asimila la economía mundial a la doméstica más elemental. De esta sencilla manera podemos ver como, si gastamos mucho, no podemos pagar nuestros préstamos, así que tenemos que ahorrar, dejar de gastar. Es tan lógico, coherente y comprensible, que es difícil no creerlo. No obstante, ahí fuera, tras los sólidos muros de nuestro hogar, hay todo un mundo financiero que no es, ni de lejos, tan sólido.
Así, bien lejos de nuestra casa -¿o no tanto?- nos encontramos con Moody’s. Conocemos que se trata de uno de esos ojos que, parece ser, todo lo ven y lo saben. Oráculo de este sistema frágil, recientemente, Moody’s ha vuelto a “saber” que la Deuda Pública española se ha depreciado. Es, pues, menos fiable y, por tanto, más cara. Y no nos sorprende. Constantemente, en este mundo nuestro, se pone precio al dinero, se crean ficciones de ficciones.
Quizás sería bueno hacer un pequeño ejercicio de lo que un antropólogo llamaría “extrañamiento”. Miremos las cosas como si nos fueran ajenas, extrañémonos ante ellas. Puede que, así, aprendamos algo sobre su esencia: ¿Qué es el dinero? Es, en su mayoría, un montón de papeles y anotaciones que deciden el “valor” de las cosas. ¿Y qué es el tipo de un préstamo? Pues es, en definitiva, un conjunto infinito compuesto de más papeles y más anotaciones que, una vez más, vuelven a decidir el “valor” de otra cosa, esta vez del propio dinero. ¿Así que ese tal “Moody’s” ha decidido lo que “vale” aquello que decidió lo que “valían” las cosas? ¡Fantástico! … Casi no tengo VALOR para asumir todo esto.
Pero ahí no acaba todo, aún hay más. Resulta más importante pagar esa ficción al cuadrado que procurar el bienestar social de una población. Así que reducimos gasto social, que ahora es más caro pagar nuestra Deuda. Extrañémonos un poco de nuevo: ¿Qué pasa si las prestaciones sociales se reducen? Que los ciudadanos tienen que costearse, de un modo directo, servicios que necesitan. Ahora esos servicios adquieren un “precio” (término, por cierto, preferible a “valor”, menos VALORATIVO, si se me permite). Pero es que estamos hablando de servicios necesarios, de los que no podemos prescindir. ¿De dónde sacaremos dinero para pagarlos? De nuestro trabajo, claro. Ahora necesito más el dinero, de forma más dramática, ahora estoy dispuesta a aceptar emplearme a menor precio. Ahora, la que se ha depreciado soy yo. Puesto que los salarios -como coste variable que son- están en condiciones de reducirse con mucha más facilidad, pues voy a aceptarlos de igual modo ya que dependo de ellos de una manera más esencial, es inevitable que bajen. Supongo que, a estas alturas, está claro que VALGO menos.
Pero nada de esto parece importar o, al menos, no parece que se vea mucho dinamismo para poner soluciones. En parte, supongo, porque VALEMOS menos. En otra parte, estoy segura de ello, porque hemos perdido la noción de lo que Lo Político es. Ni siquiera nos molestamos en buscar herramientas de lucha política, social, económica. Total, ¿para qué? Es cierto, el panorama ante nuestros ojos es desalentador, empezando por los propios partidos políticos, que podrían haber sido esa herramienta necesaria. Hoy se han convertido en estructuras monstruosas infectadas hasta casi sus cimientos por sus luchas internas de poder, controlados de manera jerárquica y casi castrense por sus élites y facciones, DESVALORIZADOS.
Aunque no es algo esto que debiera sorprendernos. Al fin y al cabo, solo hay que echar una mirada a nuestra historia para darnos cuenta de que esa jerarquía, plasmada en autoritarismo, se ha venido dando durante siglos a escala nacional. Contamos con poco más de 30 años de “democracia”. Pero esa es solo una de las facetas que explican nuestra desafección política. Y la burocratización y caciquismo de los partidos otra más. No son suficientes, no lo explican todo.
Y es que, bien mirado, los grupos sociales que, tradicionalmente, han contado con poder de lucha, como los mineros, siguen en boca de todos. La tradición, el pasado de nuevo. ¿No es posible que volver tanto la vista atrás termine provocándonos un esguince cervical? ¿No será, a lo mejor, preferible reciclar a esos trabajadores y dejar pasar, de una vez y para siempre, la era del carbón de mala calidad y la contaminación ambiental? ¿Qué fue de las energías renovables no contaminantes que tanto prometían allá por los años 90 cuando todos hablábamos de ellas? ¿Por qué hemos de seguir confiando en estructuras del pasado para solucionar los problemas del presente? ¿Qué nos impide construir herramientas nuevas?
¿Qué es la Realidad? ¿Qué es Verdad? Deberíamos plantearnos si el mundo está compuesto de valores que valoran los valores del valor, o de las personas y sus entornos. Puede que así empecemos a darle la vuelta a las explicaciones simplificadas que tratan de asimilar nuestras familias al mundo financiero globalizado. Quizás, entonces, encontremos, solo en parte, la manera de darle también la vuelta a ese mundo financiero globalizado desde nuestras volteadas familias, volteando nuestras herramientas.